ISMAEL AYENDE, SONIDOS LATINOAMERICANOS Y SINTETIZADORES EN ESTÉREO PICNIC

Por Redacción Sono

@RevistaSono

Ismael Ayende. Foto Gina Navarro.
Ismael Ayende. Foto Gina Navarro.

“Desde el principio la idea de la banda era vincularse a este movimiento de bandas latinoamericanas. Fue como empezar a investigar folclores, sin querer ser folclóricos, y lo trajimos a este cuento nuestro de los sintetizadores y las guitarras, así surgió la banda”.

Ismael Ayende es el nombre de un personaje latino adoptado por una banda bogotana que mezcla el folclor, sin ser folcloristas, con el pop y los sonidos y texturas electrónicos. Ninguno se llama Ismael ni se apellida Ayende, pero a los largo de más de cuatro años de trabajo han consolidado un sonido marcado por la fusión moderada y orgánica y el juego vocal de sus dos cantantes.

Gentilmente nos invitaron a conversar y a escuchar algunas canciones de lo que será su tercer disco, segundo de larga duración.

¿Quién es Ismael Ayende?

La gente piensa que somos alguno de nosotros pero en realidad no. La idea surgió se le ocurrió a Juan Manuel. Estabamos grabando el primer disco, estábamos lanzanod nombres y se le ocurrió un personaje no específico buscando algo que sonora muy latinoamericano. No nos gustó, seguimos buscando y al final le cogimos cariño y se quedó.

¿Les han expuesto alguna teoría rara sobre el origen de este nombre?

La gente nos pregunta todo el tiempo. Nos preguntan que si tienen que ver con Isabel Ayende, todo eso.

Actualmente existen muchos artistas fusionando pop con folklore ¿Cómo se ubican ustedes dentro de este nuevo sonido Latinoamericano que se ha dado en los últimos tiempos?

Desde el principio la idea de la banda era vincularse a este movimiento de bandas latinoamericanas. Fue como empezar a investigar folclores, sin querer ser folclóricos, y lo trajimos a este cuento nuestro de los sintetizadores y las guitarras, así surgió la banda. El género ha sido un tema complicado, es difícil encasillarnos en alguna cosa, pero al mismo tiempo es lo que nos tienen en donde estamos.

Al oír la banda por primera vez pensamos en Atahualpa Yupanqui se encuentra con Roger Waters, ¿cómo les parece esta definición?

Es la idea. Las vainas que sabíamos hacer y el camino de cada uno han estado marcados por el rock, ahora la buscamos la cosa latinoamericana.

En esta misma onda ustedes tuvieron el año pasado una canción llamada ‘Cirrus’, ¿ qué tanto tiene que ver con ‘Cirrus Minor’ de Pink Floyd?

La verdad no fue por ese lado.

Los nombres de las canciones y de la misma banda son muy al azar. No hay una razón, tenemos una canción que lleva un año sin nombre y de pronto alguien sale con una incoherencia y así la bautizamos.

Es chévere la interpretación que cada persona le puede dar a nuestros nombres. Nunca tenemos nada tan planeado y de pronto la gente empieza a hacer conjeturas.

¿Cómo es trabajar con dos vocalistas líderes?

Eso es buenísimo por que te abre posibilidades sonoras, además, entre ellos se complementan muy bien entre ellos. Pero al mismo tiempo demanda mucho trabajo en el planeamiento de los arreglos. Juan Manuel tiene un papel más protagónico que el de Valentina pero la cuestión está en saberlo equilibrar.

¿Cómo es el trabajo de arreglos vocales, de planear intervalos y disonancias?

Prueba y error. Hay cosas que salen de frente sin mayor complique, se ponen a cantar y aparecen.

Siempre salen primero las líneas de Juan Manuel y Valentina trabaja sobre estas. Empiezan a jugar y a buscar y al final se hacen los ajustes de los intervalos. No es tan elaborado como sentarse a escribir un contrapunto, va saliendo y se va ajustando donde lo requiera.

¿Cómo es pasar de tocar en bares a tocar en una tarima como la de Estéreo Picnic?

Es un paso muy importante para nosotros. Son situaciones que estamos empezando a afrontar desde fines del año pasado cuando tocamos con Caloncho. Esto nos sirve como preparación para Estéreo Picnic y en general para entender mejor la parte técnica, logística y para profesionalizarse. Una cosa es tocar en un bar donde uno se defiende con las uñas y otra es tocar en un evento tan grande.

¿Con cuál banda de las que van a tocar les emociona hacerlo?

Hay varias. Nacionales están Los Pirañas, Oh’LaVille, Ela Minus. Internacionales como Tame Impala, Gallagher, Ximena Sariñana. Es buenísimo poder compartir con todas estas bandas.

¿Cómo han cambiado estos festivales el hecho de tener una banda?

Antes, hace 10 años, uno aspiraba a tocar en un bar o en Rock al Parque que era lo más grande que había. Eso cerraba y complicaba el circuito. Hoy en día aun no es una cosa inmensa pero ha crecido y aumentado en los espacios. Es muy chévere que esté pasando.

¿Han tenido acercamientos con Rock al Parque?

Hemos participando en las convocatoria dos veces y hasta ahí ha llegado a la cosa, seguiremos intentando. Sólo hemos estado en Yavería que es un festival más pequeño pero muy interesantes, fue una de las cosas que nos permitió darnos a conocer y llegar a Estéreo Picnic.

Ya han presentado dos trabajos musicales y preparan un tercero, ¿cuáles han sido las principales diferencias y el proceso desde el primer disco hasta este?

Entre el primer disco y el EP hay una diferencia inmensa. El EP es como un alto en el camino, no tienen continuidad con lo que viene nuevo. Eran unas canciones suaves que teníamos por ahí. En este segundo trabajo se sentirá totalmente una continuación del primero donde se han madurado las ideas y el rol de cada uno de los miembros dentro de la banda. Hemos cambiado de roles dentro de la banda, todo esto ha ayudado al sonido que traemos en el nuevo disco.

¿Cómo se va a llamar, dónde lo están haciendo?

No tienen nombre. Lo empezamos a grabar en noviembre en Audiovisión y ahora estamos haciendo los sintetizadores y programaciones. Esperamos tenerlo completo para mayo, iniciar sacando unos sencillos, ojalá podamos tener uno antes de Estéreo Picnic.

¿Qué va a pasar en Estéreo Picnic?

Vamos a estrenar estas canciones nuevas y a tratar de dar el mejor show, que suene bueno. Ojalá a la gente le guste y se sienta conectada con nuestra música. Es muy oportuno el momento para renovar lo que hemos hecho y aprovechar el festival para promover la nueva música.

¿Qué viene para Ismael Ayende?

Aprovechar este impulso y recorrer este circuito local o nacional. Presentarnos a Rock al Parque, buscar tocar en otros festivales y a través de esto buscar contactos en ruedas de negocios para sacar la música del país.

¿Cómo se sienten al ser parte de esta generación de buenos músicos bogotanos?

Es bacano que lo consideren a uno dentro de ese grupo. Hay mucho talento en Bogotá, muchos sitios hacia donde mirar.

Hace falta tener más espacio para toda esta sobre población de músicos y que todos estos proyectos tengan una buena proyección.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s